Paciente Nuevo con EM

 alt 
Cuando una persona recibe el diagnóstico de un padecimiento como la Esclerosis Multiple, vienen a su mente infinidad de emociones; miedo, incertidumbre, incredulidad, enojo, etc.
 
Es importante resaltar que no todas las personas reaccionan de la misma manera, y ante un diagnóstico de este tipo una de las principales metas es llegar a aceptar la enfermedad. Con aceptación no nos referimos a resignarse a tener Esclerosis Múlltiple, lo
que significa es tener conciencia de que habrá un cambio radical de vida lo cual conlleva un compromiso: la responsabilidad de cuidar nuestra salud que se vio afectada.
 
Esta responsabilidad es el camino que tanto el paciente como la familia deberán de emprender, ¿cómo? Buscando todas las alternativas que se tengan a la mano para tratar la Esclerosis Múltiple y así lograr un mejor calidad de vida. Sin embargo, este es un trabajo en el cual la actitud de la persona con EM es determinante. 

De nada sirve que la familia esté preocupada buscando terapias, medicamento, ayuda etc, si el paciente no está dispuesto a aceptar lo que se le ofrece. Así que desde el momento en que se comienza a investigar respecto a la enfermedad, podemos decir que estamos avanzando un paso más en el camino hacia la aceptación.

ORAR PARA ACEPTAR, CAMBIAR PARA VIVIR